México ve improbable la reforma

Una reforma a la ley estadounidense de inmigración en el 2010 “será difícil” debido al desempleo y a las elecciones en Estados Unidos a la mitad del período presidencial, dijo el viernes el embajador mexicano acreditado en Washington DC.

Factores adversos

En una valoración inusualmente franca, el embajador Arturo Sarukhán señaló que México continuará un cabildeo silencioso “por debajo del radar” en favor de una reforma que beneficie a los aproximadamente 11,8 millones de mexicanos que viven en Estados Unidos. La mayoría de ellos son indocumentados.

“Una reforma migratoria en Estados Unidos no es que sea inalcanzable, es posible, pero será difícil; y este año, precisamente por las condiciones que yo compartía con ustedes hace unos momentos, lo hará particularmente difícil”, dijo durante una conferencia de prensa.

“La economía (estadounidense) crece, pero sigue habiendo desempleo; y por los índices de pérdida de empleo que ha habido en Estados Unidos a lo largo del 2009, políticamente es imposible que republicanos o demócratas, por mucho que puedan estar interesados en impulsar la reforma migratoria, puedan poner sobre la mesa una reforma migratoria integral”, señaló Sarukhán.

Admitió que algunos distritos del Congreso y estados por naturaleza no son favorables a una reforma de inmigración.

Apoyos dañinos

Sarukhán también admitió que los pronunciamientos públicos de México en el pasado sobre la materia quizá hayan hecho más daño que bien.

“Porque al haberlo hecho en la palestra pública a veces en el pasado, le hemos generado a nuestros paisanos y nuestros aliados en Estados Unidos -que están convencidos de la importancia de una reforma migratoria-… les hemos hecho mucho daño”, apuntó.

Sarukhán dijo, que sin embargo, es evidente que una amnistía o un proceso de regularización migratoria por sí misma no va a solucionar el problema. Primero, porque si esto fuese lo único que el Congreso estadounidense o el gobierno pusieran sobre la mesa, los conservadores se movilizarían inmediatamente para impedir su aprobación.

“Esa no puede ser la solución, una amnistía en sí misma no puede ser la solución”, subrayó.

Capital político

Sarukhán dijo el viernes a reporteros que las oportunidades de reforma pueden depender de cuánto capital político le quede al gobierno del presidente Barack Obama después del controvertido debate sobre la reforma al sistema de salud del país.

“Dependiendo de cuáles son los costos políticos, el capital político que haya tenido que invertir la Casa Blanca en obtener un resultado favorable al final del día, dependerá de cuánto capital político le quede en el banco a la administración para poder impulsar otra reforma, como es la migratoria, que es una reforma políticamente compleja y que sigue polarizando a la opinión pública estadounidense”, añadió.

El proyecto de reforma de salud del presidente Obama fue enviado el 5 de marzo de 2009 al Congreso. Ambas cámaras aprobaron planes distintos, obligando a la convocatoria del Comité de Conferencia para que armonice ambas versiones.

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Para obtener más información sobre este u otros temas, contacte  las oficinas de J. David Peña en el 305.373.5550 o info@myvisausa.com

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