Estados Unidos podría haber encubierto el maltrato de inmigrantes detenidos

Las autoridades de inmigración de Estados Unidos han encubierto maltratos a extranjeros y falta de atención médica en los casos de detenidos muertos en la cárcel en los últimos años, denunció hoy el diario The New York Times.

Así lo revelan miles de páginas de documentos internos y confidenciales obtenidos por el periódico y la Unión Estadounidense de Libertades Civiles, una organización no gubernamental, que se acogieron a una ley de transparencia que obliga a la divulgación de cierto tipo de información del Gobierno.

Los documentos se refieren a los casos de 107 extranjeros que han muerto en los centros de detención para inmigrantes desde octubre de 2003.

“Revelan que funcionarios, algunos de los cuales siguen en puestos clave, usaron su cargo para ocultar pruebas de maltrato, desviar la atención de los medios de comunicación o preparar declaraciones públicas que les exculpaban, tras haber obtenido datos que apuntaban a abusos”, denuncia el periódico neoyorquino.

Por ejemplo, en 2007 una auditoría concluyó que el gran dolor que el salvadoreño Nery Romero sentía por su pierna rota fue uno de los motivos principales por los cuales se suicidó.

El estudio interno descubrió que el personal médico había falsificado el registro para indicar que el detenido había recibido analgésicos, pero la supuesta fecha de administración de los fármacos era posterior al día de su muerte.

Las autoridades de inmigración nunca revelaron los resultados de la investigación al público o a su familia, que acusaba a la cárcel de haber negado la medicación a Romero.

En otro caso, un portavoz de una cárcel de Nueva Jersey dijo a un periodista de The New York Times en 2007 que no podía enterarse de la situación del guineano Boubacar Bah, que entonces agonizaba, sin su nombre completo y número de identificación de extranjero.

En realidad, el portavoz alertó a sus superiores de la llamada del periodista y ellos debatieron la posibilidad de enviarlo a África para evitar la publicidad negativa.

Bah había sufrido fracturas craneales en el centro de detención y fue dejado en una celda de aislamiento sin ningún tipo de tratamiento durante 13 horas.

Al final decidieron entregárselo a unos primos en Nueva York, pese a que ellos dijeron que no tenían cómo cuidarle. Bah murió unos días antes de su puesta en libertad.

Una de las participantes en los debates sobre cómo librarse de Bah fue Nina Dozoretz, quien había sido premiada por reducir el gasto médico en los centros de detención, según el artículo, firmado por la periodista Nina Bernstein.

Dozoretz, quien dijo no recordar el caso, ahora trabaja en la reforma del sistema de salud para los inmigrantes encarcelados encargada por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

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Para obtener más información sobre este u otros temas, contacte  las oficinas de J. David Peña en el 305.373.5550 o info@myvisausa.com

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