Censo 2010: Inmigrantes indígenas serán contados

El Buró del Censo quiere contar por primera vez a los inmigrantes indígenas en su censo del 2010 con la esperanza de tener una idea más clara de un segmento cada vez mayor de la población inmigrante en el país.

Las intenciones son buenas, pero no es tan simple lograrlo. Los inmigrantes indígenas de México y Centroamérica no pueden ser encasillados en una sola clasificación como la población “blanca” o “negra”, y en muchas ocasiones deben superar la barrera del inglés y su propia desconfianza de las autoridades.

En el censo del 2010, el buró contará las clasificaciones según las respuestas que escriban a mano los inmigrantes en las que especifiquen si son, por ejemplo, mayas, nahuas, mixtecos o purépechas. La lista de las diferentes poblaciones que sean contadas se hará pública cuando los resultados sean divulgados en el 2011, dijo Michele Lowe, vocera del Buró de Censo.

El Departamento del Trabajo estima que los inmigrantes indígenas suman casi 17% de los trabajadores agrícolas del país y pueden representar hasta el 30% de la población laboral agrícola de California. Florida es otro de los estados con una gran población indígena inmigrante.

Por su parte, las organizaciones indígenas trabajan de forma independiente dentro de sus propias comunidades para acabar con el miedo de la población y estimular la participación en la encuesta federal.

Los inmigrantes indígenas hablan muchos idiomas, por lo que es casi imposible hacer una sola campaña educativa para ellos en Estados Unidos. Incluso algunos no hablan español, por lo que la barrera de la comunicación es aún mayor.

Muchos se han enfrentado a la discriminación en sus países de origen por sus raíces indígenas, y en Estados Unidos por su estatus como inmigrantes. Por todas estas razones es más difícil que proporcionen información personal delicada a una agencia gubernamental.

“Antes había muchas personas que no querían decir que eran indígenas”, dijo Santos Miguel Tzunum Vásquez, de la Asociación Esperanza Maya Quiché en Florida. “Incluso yo mismo lo ocultaba a veces”.

La organización de Vásquez se fundó para ayudar a los supervivientes de una masacre ocurrida en 1997 en la población de La Esperanza en Guatemala, justo un año después del fin de la guerra civil de ese país. En la guerra murieron miles de personas y muchos de ellos eran indígenas civiles a los que se acusaba de ayudar a los insurgentes.

En Estados Unidos Vásquez se siente más seguro y espera poder decirle al gobierno sus orígenes.

“Estoy orgulloso de lo que soy. Soy un indígena, soy un maya y eso es lo que voy a decir”, agregó.

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Para obtener más información sobre este u otros temas, contacte  las oficinas de J. David Peña en el 305.373.5550 o info@myvisausa.com

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