Culpan a ley antiinmigrante de desplazamiento de hispanos en Oklahoma

Miles de hispanos en situación migratoria irregular han abandonado Oklahoma desde que en julio pasado entrara en vigor una ley que castiga a quienes provean servicios a los indocumentados.
De acuerdo con una proyección de la Cámara de Comercio de Oklahoma City, los hispanos que han optado por dejar el estado podrían superar el 5 por ciento de la población total (3.450.654, según el Censo), la gran mayoría porque vio comprometida su situación laboral.

La ley HB 1804, aprobada hace un año y que entró en vigor el pasado julio, convierte en delito proveer transporte o vivienda a inmigrantes en situación ilegal y sanciona además a las empresas que emplean indocumentados.
Uno de las comunidades más afectadas por el retiro voluntario de los inmigrantes indocumentados es Colbert, cerca de la frontera con Texas.

Se trata de una ciudad de 1.600 habitantes, patrullada por cinco agentes de la Policía y en cuyas oficinas públicas se desempeñan no más de una docena de funcionarios.
Según Michael Graham, jefe de policía de Colbert, desde mediados de año ha observado una disminución considerable de la población latina, especialmente en los campos y fábricas aledañas que antes estaban inundados de inmigrantes.
“Por lo que he podido recoger de los comerciantes y cultivadores de la zona, podría decir sin temor a equivocarme que son cientos los que han abandonado sus puestos de trabajo en gran medida por temor a ser arrestados y deportados”, indicó Graham en entrevista con Efe.

Otro factor, asegura Graham, son las visitas diarias que hacen las autoridades migratorias a los centros de detención del condado en busca de indocumentados para iniciar su proceso de deportación, algo que no ocurría con regularidad.
Los pocos inmigrantes hispanos que quedan en Colbert viven en las zonas más rurales y extremas de ese poblado, en casas móviles que muchas veces no tienen acceso a agua potable ni electricidad. De hecho, el temor es tan obvio que temen hablar con la prensa y prefieren hacerlo escudándose en el anonimato.
Uno de ellos es un padre de familia de cuatro niños que vive con su esposa y otros tres compañeros de trabajo. Su labor es cultivar pasto en terrenos amplios que luego son comercializados por almacenes multinacionales.
“Muchos se han ido por temor porque tienen niños y esposas. Si se los lleva la ‘migra’ (inmigración) ellos (sus hijos) se quedan desamparados. Yo me he quedado corriendo ese riesgo, pero dentro de poco tendré que tomar el mismo rumbo”, señaló el hispano que no quiso ser identificado.

Para Peter McCaleb, dueño de decenas de hectáreas en Colbert, la disminución paulatina de la mano de obra en los últimos meses está poniendo en peligro sus ganancias anuales y la continuidad de su negocio- la renta de terreno para el cultivo.
“Nunca había visto perder la cosecha de sandías o ver cómo la maquinaria pesada en desuso por su abandono se va deteriorando con el correr de los meses”, sostuvo McCaleb.

Pero según Jeanette Bowles, profesora en la única escuela de Colbert donde se enseña primaria y secundaria, el número de estudiantes hispanos no ha descendido en la misma proporción que la población latina en general.
“Lo que parece estar ocurriendo es que se han mudado a los poblados vecinos de Texas para trabajar allá, pero siguen trayendo a sus hijos a estudiar a Colbert. Además, muchos alumnos me han contado que sus padres están pensando en regresar a México o mudarse a otros estados”, sostuvo Graham.
Efectivamente, muchos hispanos han optado por abandonar Oklahoma y cruzar por ejemplo a Texas, donde las leyes laborales no representan un peligro.

Mario Fajardo, originario de México, trabajaba en los cultivos de Colbert, pero desde que entró en vigor la HB 1804, decidió emigrar a Sherman (Texas), a 20 minutos de la frontera con Oklahoma.
“Aunque no hay mucho trabajo, se vive más tranquilo, sin el temor que se respiraba en Colbert. Espero por el bien de mi familia que depende de mí que por acá no se aprueben leyes que nos perjudiquen, porque eso de estar escondiéndose no es nada saludable”, opinó Fajardo, quien ahora se dedica de manera informal a la construcción.

###

Para obtener más información sobre este u otros temas, contacte  las oficinas de J. David Peña en el 305.373.5550 o info@myvisausa.com

Anuncios

About this entry