Mujeres migrantes camino ‘al infierno’

En Tapachula, en el lado mexicano de la frontera con Guatemala, existe un único refugio donde las mujeres que viajan clandestinamente están completamente a salvo antes de adentrarse en el “infierno”: las rutas mexicanas de la migración ilegal hacia Estados Unidos.

Una mano amiga

“Sé que me van a violar. Es algo que sé que me va a pasar desde el momento en que salgo de mi país y voy a pasar por esta frontera de Guatemala y entrar a México”, es un testimonio que Irene Alcázar, directora de ese único refugio de protección de mujeres en Tapachula, dice ha tenido que escuchar en muchas ocasiones.

Esta mexicana menuda pero de voluntad pétrea conoce de primera mano las adversidades que los indocumentados afrontan en su peligrosa travesía hacia Estados Unidos y las atrocidades que muchos padecen en lo que la Comisión de Derechos Humanos mexicana (CNDH) ha calificado de “infierno”.

En el único recuento oficial de delitos contra inmigrantes, la CNDH reportó en un periodo de seis meses, de septiembre de 2008 a febrero último, casi 10,000 secuestros, la mayoría de centroamericanos, a los que se suman los asesinatos y violaciones.

En Tapachula, una ciudad de 250,000 habitantes que es una de las principales puertas de entrada a México por la porosidad de su frontera, “de cada 10 mujeres, ocho son violentadas. Y de ésas, nueve de cada 10 son extranjeras”, calculó Alcázar en una entrevista con la AFP celebrada el fin de semana en la capital mexicana.

Cuando llega una víctima al refugio, explica, lo primero es regularizar su estancia en el país para lo cual no reciben demasiada ayuda ni de sus consulados, ni de las autoridades migratorias mexicanas ni mucho menos de la policía.

Peligro extremo

“Tengo una usuaria (mujer refugiada) que es esposa de un ‘mara’ (pandillero). Hizo una denuncia por violencia pero las autoridades nos exigen que acuda ella en persona a hacer los trámites y no nos dan apoyo para el traslado. El peligro es extremo, para ella y para mí”, relata la directora del Centro por la Superación de la Mujer.

Alcázar asegura que la fuerza pública no sólo peca de omisión en estos casos: en muchas ocasiones son responsables directos de los maltratos.

“Las que más abusan de ellas son las autoridades, sobre todo policías municipales. Cuando las encuentran en los caminos son más visibles por su forma de vestir o porque van tres o cuatro juntas. Es fácil detectar que son extranjeras que acaban de llegar. Van de paso y son un blanco fácil”, lamentó.

Otras veces también revelan la ubicación del centro –en teoría secreta– a los agresores. Uno de ellos, tras el refugio y huida de su pareja y sus dos hijos, se ha dedicado los últimos ocho meses a amenazar a Alcázar.

Pagan el alto precio

“Me dice que como yo le quité a sus hijos, él me va a quitar a los míos. Rentó una casa enfrente de la mía. La policía me dice que no puede hacer nada porque no me ha agredido (…) Es salvadoreño pero si lo expulsan será peor, porque esta es una frontera sin ley y regresaría con más coraje”, relató Alcázar, quien lleva siete años a la cabeza del refugio.

El centro tiene capacidad para ocho mujeres y sus hijos, aunque siempre acoge a más. “Nunca acato ningún reglamento. El máximo de estancia son tres meses pero he tenido usuarias de ocho. ¿Adónde las mando al salir?”, señala.

Protegen y trabajan en su mayoría con extranjeras ya asentadas en Tapachula, a quienes habitualmente sus parejas mexicanas amenazan con denunciar su ilegalidad si dan parte de las agresiones.

Pese a las insistencias de Alcázar y su equipo, tampoco las inmigrantes que van hacia Estados Unidos suelen denunciar los ataques. “No quieren perder tiempo porque si las deportan mañana ya pueden estar aquí de nuevo”, afirma.

Y también porque “me dicen que ya sabían que las iban a violar. Que no importa si son tres o si son cuatro. Que toman pastillas para no quedar embarazadas y que tienen que llegar hasta allá como sea”.

###

Para obtener más información sobre este u otros temas, contacte  las oficinas de J. David Peña en el 305.373.5550 o info@myvisausa.com

Anuncios

About this entry