Los esperan al salir

El informe de The Star-Ledger aseguró que seis meses después de entradas en vigor las nuevas normas, entrevistas con superintendentes y guardias de las diferentes cárceles de Nueva Jersey, así como fiscales, la policía local y oficiales de inmigración, ofrecen datos reveladores.

“Esta orden ha transformado una cadena de comunicación que había sido disfuncional por mucho tiempo, en una asociación activa”, indicó el reporte.

Esta asociación ha hecho que algunos indocumentados detenidos por la policía por infracciones de tránsito o algún delito menor, hayan sido esperados a la salida de las cortes de justicia criminal por agentes del ICE, quienes han procedido de inmediato a tramitar su deportación de Estados Unidos.

De igual modo, el ICE ha emitido aviso a las cárceles locales de no dejar en libertad a ningún sospechoso sin notificar previamente a la agencia.

Critican la medida

Grupos defensores de los inmigrantes advierten que esta política ha hecho que muchos inmigrantes decidan no reportar algún crimen por temor a ser deportados.

Aunque las directrices señalan muy claramente que las víctimas o testigos de algún delito, o una persona que pida ayuda a la policía no deben ser consultados sobre su estatus migratorio, los inmigrantes prefieren no llamar a la policía para no correr el riesgo.

Francisco Sánchez, trabajador indocumentado de la ciudad de Edison, dijo que ante la duda prefiere permanecer bien alejado de la policía y optar por no ver, no escuchar y no decir nada.

Ideado después del 11-S

Autorizar a los departamentos de policía municipales y estatales para que su personal ejerza funciones como agentes de inmigración es un plan ideado por el departamento de Justicia tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.

La ley de inmigración de 1996 permite que el servicio de inmigración llegue a acuerdos con autoridades estatales y locales para que la policía realice este tipo de funciones (programa federal 287g).

El entonces secretario de Justicia, John Ashcroft, explicó en 2003 que el plan forma parte de la lucha antiterrorista dirigida por el gobierno de Washington.

No todos están de acuerdo

Sin embargo y pese a las presiones del gobierno de Washington, hasta ahora la mayoría de agencias estatales de policía han advertido que ven en la medida una amenaza que puede echar por tierra el trabajo acumulado durante más de 30 años con comunidades de inmigrantes para combatir el crimen.

Para el Community Policing Consortium, una asociación de organizaciones nacionales de policía, el plan amenaza con romper la confianza establecida entre la policía y los ciudadanos.

La entidad sostiene que la relación construida con años de esfuerzo ha permitido combatir el crimen y garantizar la seguridad pública.


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Para obtener más información sobre este u otros temas, contacte  las oficinas de J. David Peña en el 305.373.5550 o info@myvisausa.com

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